Fumar rápido.

Me llama la atención la capacidad que tiene Marcos de dejar el cigarro a la mitad. Siempre que estamos en grupo y todos fumando dice que no quiere más, lo bota y apaga con el pie. Quizá para él los cigarros son muy largos. Quizá fuma para pintar el mono y antes de consumarlo se arrepiente de pedírselo a Christina, haber usado su encendedor y prendido en contra del viento. Lo más probable es que no sea asi. Que mientras el resto se empeña en llegar a la última fumada, Marcos sea capaz de sincerarse: en verdad no quiere más.

Ayer fue distinto. Marcos por primera vez ante mis ojos terminó un cigarro entero. Parece que ni se dio cuenta cuando ya estaba llegando al filtro. Así, de una. Duró super poco. Estábamos todos a la mitad de fumar y él ya lo había terminado. Por primera vez fumo bien y rápido.

Ese día andaba raro. Como ancioso. Ese día, después de despedirse, fue al metro y jamás volvió a la universidad.

Explore posts in the same categories: Ficción

Comment: