Debe haber sido bonito cuando todavía no nacía y el Festival de Viña era solemne, serio, ordenado. Respetable.
Vodanovich era sinónimo de elegancia y la gaviota un premio de verdad. Me gustaría haber visto la etiqueta de los animadores, las joyas y todo eso. La parada de que esto es importante e, insisto, solemne produce gracia. [...]
Comentaristas